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jueves, 16 de febrero de 2012

LAS PALABRAS - NERUDA PABLO

LAS PALABRAS, de Pablo Neruda

...Todo lo que usted quiera,
sí señor,
pero son las palabras las que cantan,
las que suben y bajan.
Me prosterno ante ellas...
Las amo,
las adhiero, las persigo,
las muerdo, las derrito...
Amo todas las palabras.
Las inesperadas...
Las que glotonamente se esperan,
se escuchan,
hasta que de pronto caen...
Vocablos amados.
Brillan como piedras de colores,
saltan como platinados peces,
son espuma, hilo,
metal, rocío...
Persigo algunas palabras...
Son tan hermosas que las quiero poner en mi poema.
Las agarro al vuelo cuando van zumbando,
y las atrapo,
las limpio, las pelo,
me preparo frente al plato,
las siento cristalinas,
ebúrneas,
vegetales, aceitosas,
como frutas, como algas,
como ágatas, como aceitunas...
Y entonces,
las revuelvo,
las agito, me las bebo,
las trituro, las libero,
las emperejilo...

Las dejo como estalactitas en mi poema,
como pedacitos de madera bruñida,
como carbón,
como restos de naufragio,
regalos de la ola.
Todo está en la palabra.
Una idea entera se cambia porque una palabra se trasladó de sitio,
o porque otra se colocó dentro de una frase que no la esperaba...

Tienen sombra,
transparencia,
peso, plumas.
Tienen todo lo que se les fue agregando de tanto rodar por el río,
de tanto trasmigrar de patria,
de tanto ser raíces...
Son antiquísimas y recientísimas.

Viven en el féretro escondido
y en la flor apenas comenzada...

Qué buen idioma el mío,
qué buena lengua heredamos de los conquistadores torvos.
Estos andaban a zancadas por las tremendas cordilleras,
por las Américas encrespadas,
buscando patatas,
tabaco negro, oro, maíz
con un apetito voraz.
Todo se lo tragaban

con religiones,
pirámides, tribus,
idolatrías...
Pero a los conquistadores se les caían de las botas,
de las barbas, de las muertes, de los yelmos,
como piedrecitas,
las palabras luminosas que se quedaron aquí,
resplandecientes... el idioma.
Salimos perdiendo...

sábado, 11 de febrero de 2012

PUEDO ESCRIBIR LOS VERSOS MAS TRISTES ESTA NOCHE de PABLO NERUDA

Autor: PABLO NERUDA: ( Parral, Chile 12-7-1904 / Santiago, Chile 23-9-1973)
Nacido Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto.
Solicitado legalmente, su nombre fue cambiado en el año 1946, por el de Pablo Neruda, pero ya había comenzado a usarlo en 1920, en homenaje al poeta checo Jan Neruda.
El presente poema(el 20) forma parte de su libro "Veinte Poemas de Amor y Una Cancion Desesperada" (Santiago de Chile, 1924)
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Sugiero leer el poema mientras se lo escucha recitado en alguno de los siguientes links
Recita: ROBERTO VICARIO: http://www.youtube.com/watch?v=q53fO2ovqkI
Recita: FACUNDO CABRAL: http://www.youtube.com/watch?v=xDgSj-hNzFU&feature=related
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Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: "La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos."

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como esta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.

Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oir la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche esta estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como esta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque este sea el ultimo dolor que ella me causa,
y estos sean los ultimos versos que yo le escribo.
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